La Cooperativa de Productores Orgánicos de la Patagonia (Coopop) se formó en febrero del 2000, en plena crisis, en un complejo contexto económico y social, y como alternativa a las iniciativas neoliberales que apabullaban y empobrecían a millones de argentinos. En esos momentos en los que el discurso único pregonaba la salida individual, el famoso “sálvese quien pueda”, un grupo de agricultores se nucleaba alrededor de una actividad poco conocida como la lombricultura que en unos pocos años creció y se convirtió en una cooperativa abierta con diversas actividades que hoy tiene como actividad fuerte la horticultura. El desafío incluyó impulsar la producción agrícola orgánica, libre de químicos y tóxicos en beneficio de la salud del consumidor y de los productores. Así nació la Coopop, una de las cooperativas agrícolas más importantes del Valle Inferior del Río Negro.
Juan Pedro Moreno, referente de Coopop y docente de la Escuela Secundaria de Formación Agraria (ESFA), se incorporó a la cooperativa al año siguiente de su fundación como lombricultor y apicultor. Explica que “al día de hoy la cooperativa ha pasado por varias etapas y se han incorporado varios grupos de productores. Luego se fueron incorporando otras actividades y se fue pasando por varias etapas donde, en un principio, lo más fuerte fue la lombricultura, luego la cunicultura y hoy la horticultura, aunque no significa que no haya gente también que hace pasto, que tiene ovejas”.
La Coopop cuenta actualmente con 28 asociados, aunque también trabajan con varios productores no asociados a quienes la cooperativa les brinda servicios, “porque nuestra filosofía es que se asocien cuando estén convencidos”, agrega Juan Pedro.
La Coopop cuenta actualmente con 28 asociados, aunque también trabajan con varios productores no asociados a quienes la cooperativa les brinda servicios, “porque nuestra filosofía es que se asocien cuando estén convencidos”, agrega Juan Pedro.
Con la horticultura como actividad fuerte, la Coopop intenta vender todo lo que producen sus asociados. Lo interesante de la experiencia es que muchos asociados tienen puestos en la feria municipal de Viedma, logrando el objetivo de eliminar la intermediación con los consumidores. La cooperativa tiene también un convenio con supermercados cooperativos regionales como proveedor de verduras. Juan Pedro cuenta que “desde hace dos meses empezamos a proveer a la Cooperativa Obrera de Viedma. Obviamente como cooperativa intentamos trabajar con otras cooperativas. También a través de mayoristas, como el mercado central de Neuquén, de Buenos Aires. La cooperativa va probando incluso la exportación de cebolla a Brasil”, celebra el cooperativista.
Uno de los objetivos de la Coopop es generar un acercamiento del productor al consumidor y para eso se probaron varias experiencias. “Históricamente lo venimos haciendo en la feria, pero van surgiendo otras herramientas y se va probando”, explica Moreno y sostiene que “una de las alternativas que fuimos probando fue la de llegar al consumidor local ofreciendo un servicio que es el de entregar cajones de verduras a pedido. Nos dio muy buen resultado aunque hoy no lo estamos haciendo porque tenemos mucho trabajo en el campo y lleva mucho trabajo en la distribución. Lo que si vamos a hacer a fines de noviembre es arrancar nuevamente con este Club de Frutas y Verduras, como le llamamos, pero ya un poco más organizados”.
La Coopop cumplió catorce años, creció pensando en la solidaridad y en valores como el reconocimiento del trabajo y el precio justo, superando prejuicios, crisis y dificultades. Hoy es una organización agrícola pujante y un modelo de desarrollo agroecológico que apuesta a la salud humana y de la naturaleza.
Fuente: Radio Escolar Comunitaria El Refugio – ESFA –

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